Son muchas las teorías sobre la existencia o no de un ser superior, y bueno, desde este humilde blog me gustaría plantearos una idea, tal vez innovadora para algunos, tal vez no tan innovadora para otros.
Si recogemos el texto de la Biblia, encontramos la figura de Jesucristo. Un ser todopoderoso capaz de realizar milagros tales como la sanación de algunas enfermedades (ceguera, lepra…), andar sobre las aguas...
Si volvemos al siglo XXI, y analizamos la sociedad tecnológicamente avanzada en la que vivimos, podremos descubrir que actualmente es posible la curación de algunas cegueras (ej: operación de cataratas), andar sobre las aguas (ej: surf)...
Creo que llegados a este punto muchos estáis empezando a hilar la historia y para aquellos que hoy habéis tenido un día mas duro y todavía no habéis comprendido esta nueva teoría sobre Dios os pasó a explicar un poco más.
En una sociedad futura a la nuestra, un grupo de científicos realiza un revolucionario invento. Una maquina de teletransporte sensorial. Dicho invento permite trasladar una copia de tu cuerpo y mente a cualquier lugar del pasado. Esto permitió a una persona viajar a lo que ahora conocemos en nuestra sociedad como “año 0”. Durante este viaje espiritual, el científico pudo llevar a cabo acciones que para el eran habituales en el mundo en el que vivía como las operaciones de cataratas, tratamiento de la lepra... Esto pronto causo una gran conmoción entre los lugareños que, ante tal demostración de superioridad de dicho científico, lo alzaron como el rey de los judíos, el cual posteriormente y tras el paso de los años y magnificación de los hechos realmente acaecidos, supuso que se le pasase a considerar Dios.
Por tanto, podemos concluir que Jesucristo existió como persona física y real, y que realizo una gran parte de los “milagros” que se le relacionan. Pero también podemos concluir que dichas obras no fueran tales milagros, sino acciones cotidianas de una sociedad tecnológicamente avanzada, realizadas en un tiempo pasado menos evolucionado.
Tras 33 años de experimento, el proyecto científico observo los altos peligros que podía ocasionar una alteración en el espacio-tiempo, por ello cesaron dichas pruebas de teletransporte sensorial, dando la sensación de que dicho personaje había fallecido.
En realidad, simplemente se dejo de emitir la copia psicofísica de aquel científico que un día futuro conoceremos, aunque ese día realmente comprenderemos que la religión no es más que un pequeño “juego” de la ciencia y que esto no es el prologo de un libro ni otra idea loca de este blogero.